Flexión es un movimiento en el que disminuye el ángulo de una articulación. En el esquí, esta palabra suele referirse a la flexión de la extremidad inferior en el tobillo, la rodilla y la cadera. Así se acorta su longitud funcional. El movimiento opuesto es extensión, es decir, estirar y alargar la extremidad.
En el tobillo se trata por lo general de la flexión dorsal: la espinilla se acerca al empeine dentro del rango que permite la bota de esquí. Sin embargo, la simple presión de la espinilla contra la lengüeta de la bota aún no es prueba de una flexión correcta ni de una postura equilibrada.
Importancia en el esquí
La flexión permite al esquiador cambiar la altura de la postura y la posición relativa del cuerpo y los esquís. Según la dirección y el momento, puede ayudar a:
- adaptarse a las irregularidades y mantener el contacto de los esquís con la nieve,
- aflojar o regular la carga de los esquís,
- crear espacio para el cambio de canto bajo el cuerpo,
- acortar la pierna interior en una mayor inclinación,
- preparar la siguiente extensión y el desarrollo de fuerzas en la curva.
La flexión por sí sola no “descarga” automáticamente los esquís. Su efecto depende de la velocidad del movimiento, la dirección de las fuerzas actuantes, la fase de la curva y la reacción de los esquís con la nieve. Por eso, en la práctica de entrenamiento se incluye junto con la extensión entre las herramientas para regular la presión, no entre las posiciones aisladas del cuerpo. La metodología oficial de U.S. Ski & Snowboard la presenta dentro del trabajo con la presión y distingue curvas con flexión, extensión y una longitud relativamente constante de las extremidades inferiores.
Flexión en la curva
No existe un único momento correcto en el que el esquiador deba flexionarse. En el esquí de competición moderno pueden observarse soluciones de movimiento en las que, después del cambio de canto, el cuerpo se desarrolla y, tras la línea de máxima pendiente, las piernas se acortan gradualmente, de modo que una flexión más marcada ocurre al pasar a la siguiente curva. Sin embargo, no es una plantilla universal para cada curva, pista y nivel del esquiador.
Las mediciones de corredores de élite muestran que el rango y la velocidad de la flexión y la extensión difieren entre el eslalon, el eslalon gigante y las disciplinas de velocidad. La pierna exterior suele estar más extendida en la parte cargada de la curva que durante el cambio de canto, mientras que la pierna interior trabaja en un rango diferente. El eslalon exige un cambio más dinámico de los ángulos articulares que las disciplinas con curvas más largas.

Eso significa que indicaciones como «quédate siempre bajo» o «en cada transición haz una sentadilla» son demasiado simplificadas. Una flexión profunda y mantenida durante mucho tiempo puede limitar el siguiente rango de movimiento y aumentar la exigencia muscular. La comparación de dos formas de transición entre curvas mostró que una transición claramente flexionada puede ser fisiológicamente más exigente que una basada en la extensión; sin embargo, ese resultado no puede interpretarse como una prohibición de la flexión en sí.
Niños y jóvenes esquiadores
En los niños, la flexión se desarrolla sobre todo como la capacidad de cambiar con elasticidad la altura y la longitud de las piernas, no como la imitación de una posición profunda de competición. A los principiantes les ayudan ideas sencillas: muelles en las piernas, bajar y subir la postura de forma suave o amortiguar pequeñas ondulaciones del terreno. El rango y la velocidad del movimiento deben corresponder a la edad, el equilibrio, la fuerza, el nivel de esquí y el terreno.
Más adelante se aprende el trabajo diferenciado de las piernas: la pierna exterior puede dar apoyo y alargarse, mientras la interior se acorta. El objetivo no es bloquear la rodilla exterior ni acercar con fuerza la rodilla interior al pecho, sino mantener la movilidad y un contacto estable de ambos esquís con la nieve.
Errores típicos
- Sentadilla hacia atrás: el esquiador flexiona sobre todo las rodillas y las caderas, la pelvis se desplaza detrás de los pies y los tobillos quedan poco activos.
- Postura baja mantenida: falta espacio para seguir flexionando ante un bache o al cambiar de canto.
- Flexión solo en la cintura: la inclinación del tronco sustituye el trabajo de las extremidades inferiores.
- Misma flexión en ambas piernas: limita el trabajo independiente del esquí interior y exterior.
- Retracción brusca de las piernas: puede alterar el contacto de los esquís con la nieve en lugar de regular la presión de forma fluida.
- Empujar las rodillas hacia dentro con fuerza: la flexión se confunde con el canto y aparece una colocación inadecuada de la extremidad inferior.
Al evaluar, también hay que tener en cuenta el equipo. La geometría del esquí puede cambiar la cinemática de la rodilla, por eso la misma imagen externa no siempre significa el mismo trabajo articular con distintos esquís y botas.
La mirada del entrenador
El entrenador no solo observa cuán flexionado está el niño. Valora sobre todo la función del movimiento: si la flexión llega en el momento adecuado, si se realiza con una coordinación apropiada entre tobillo, rodilla y cadera y si ayuda a mantener el equilibrio, el contacto con la nieve y la posibilidad de seguir moviéndose. Los ángulos articulares son una parte medible de la técnica, pero por sí solos no reflejan toda la coordinación del esquiador.
Fuentes y lecturas adicionales
- U.S. Ski & Snowboard – Alpine Ski Fundamentals Instructor Manual, Level 100
- On-Field Ski Kinematic According to Leg and Discipline in Elite Alpine Skiers
- Avances cinemáticos y cinéticos recientes en el esquí alpino olímpico: Pyeongchang y más allá
- Estimación basada en modelos de las fuerzas musculares y del LCA durante maniobras de giro en el esquí alpino
- ¿Están listas para su uso las 3D técnicas de captura de movimiento basadas en visión por ordenador monocular existentes? Estudio metodológico a partir del ejemplo del esquí alpino
- El ancho de la cintura de los esquís influye en la cinemática de la articulación de la rodilla en el esquí alpino
- Las respuestas de EMG, NIRS y RPE a dos técnicas de transición de giro en el esquí alpino